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PHOTOGRAPHERS

La fotografía se devalúa en una sociedad saturada de imágenes de muy baja calidad

¡Harto! Quizá este es el mejor adjetivo para definir esta aberrante saturación de imágenes a cada segundo que conducen al arte y profesión de la fotografía a una fatal devaluación del sector. Hoy en día es muy palpable la patente realidad que vive la fotografía, con la sociedad ansiosa por nuevas capturas. Selfies en todas direcciones, móviles que lo han fotografiado todo incluido pelos de la nariz, o aficionados y aficionadas que por comprarse una cámara ya se creen fotógrafos, son sólo algunos de los ejemplos de las miles de fotografías por minuto que se realizan en los cinco continentes.

La escena de las personas con una cámara fotográfica se ha convertido en una rutina mundial que ya no nos impresiona, y esto ha conllevado un consumismo fotográfico donde las fotografías se devoran a un ritmo que, apenas un día después de publicarse la imagen, ya carece de interés y es tan simple un testigo de aquel pasado que no es antaño sino ayer.

Mucho peor todavía, está destrozando el oficio de la fotografía. Grandes fotógrafos, con muchos años de experiencia, han sido despedidos de sus puestos de trabajos en muchos medios de comunicación, otros tantos miles deben de trabajar casi sin descanso en inmundas condiciones para mantener su trabajo, y deberíamos de mencionar todos aquellos que reciben bajas recompensas económicas como única opción de mantener su puesto laboral.

Para entender el por qué de este hundimiento de la calidad en la fotografía, debemos de hablar de varias causas principalmente, que son la fácil accesibilidad a los nuevos equipos tecnológicos y la fotografía en los teléfonos móviles.

En primer lugar, hablaremos de la fotografía en el teléfono móvil, la cual ha provocado que cualquier foto sea válida para publicar, dado la velocidad prima por encima de la calidad. La exigencia de las redes sociales, y compartir la vida diaria en éstas, es un factor imprescindible sin ninguna duda al enorme éxito de la fotografía con el teléfono móvil. Cualquier foto sirve. Se publican borrosas, torcidas, mal enfocadas, pero sirven y sí, se publican... Fotos hechas en cualquier momento, en cualquier lugar, por la razón que sea... Por irnos, por llegar, por volver, por estar, por estar con él, por estar con ella, por estar con todos, por comer, por dormir, por bailar, por sentarnos... ¡y todas se suben, se comparten, y se votan con "me gusta" por doquier!. Hay centenares de razones por votar "me gusta"... porque es mi amiga, mi amigo, porque él me votó, porque lo conozco, porque estuve allí ... y continua.

La sociedad no ha sabido usar un buen avance tecnológico, como es la fotografía móvil. Hemos perdido el control sobre las fotos de los móviles, enajenados por ese ansia de querer más, y el resultado es que la tecnología móvil nos controla a nosotros. Cualquier persona puede saber quién somos, dónde estamos, qué hacemos, qué comemos, con quién vivimos, dónde trabajamos, y hasta si tenemos pelos en el culo, pero la sociedad no tiene el mismo conocimiento de sus fotos a través de móviles. No sabe los servidores dónde se alojan las fotos, no es consciente de la información que complementan como el número de teléfono y datos personales, no tiene acceso a estos servidores, pero no importa. ¡Es la era moderna!.

En segundo lugar, estamos en una época en que cualquier persona se considera fotógrafo o fotógrafa por el mero hecho de tener una cámara fotográfica y hacer fotos. Son incontables, y puedo decir después de tantos años el adjetivo "centenares" sin equivocarme, las ocasiones en que nos hemos encontrado personas que rápidamente dicen "yo también soy fotógrafo/a". Te dicen "yo también soy fotógrafo o fotógrafa". Te dicen "yo soy fotógrafo profesional". Te dicen mil cosas, que mejor omitir.

Esto es un desastre. Cualquier sujeto se cree fotógrafo o fotógrafa, y nos lo dicen, felices, orgullosos. Nosotros les dejamos hablar. Cinco minutos, a lo máximo. No perdemos el tiempo con fantasmadas, pero por supuesto tienen el derecho a explicarnos sus medallas. Es divertido escucharles. Hay muchas veces que tienen mérito sus palabras, porque no es fácil decir tantas burradas por minuto. Incluso llegamos a preguntarles por qué grupo empresarial, promotor musical, artista, compañía, medio de comunicación, han trabajado, pero siempre nos cuentan que ninguno. ¡Que hacen bodas, retratos, o fotos de calle! ¡Que hacen muchas fotos de modelos, o moda! ¡Por hacer fotos de chicas con vestidos o lencería dicen que hacen moda! ¡Que lo hacen por su cuenta! ¡Y lo dicen con ego, con arrogancia, con prepotencia, con vanidad!.

No vamos a decir el adjetivo para referirnos a estas personas. Lo dejamos reservado.

Nos ha faltado por mencionar aquel segundo grupo, personas con muy buena capacidad económica, que se compran excelentes cámaras fotógraficas, de la mejor calidad, muy costosas, con grandes y extraordinarios objetivos, pero no tienen ni idea de cómo funcionan y hacen todas las fotos en el modo "Auto" de la cámara. Estos son los cómicos del oficio, que se aprovechan de una sociedad en líneas generales muy inculta en fotografía.

Toda esta equivocada conducta está conduciendo a la decadencia de la fotografía. Es cierto que hay grandes fotógrafos. Hay muchos compañeros, profesionales reales, que hacen excelentes trabajos, que sufren las duras condiciones laborales del momento y que ven aciago su futuro en el sector.

Difícil salvación tiene este oficio en su vertiente profesional, mientras que su auge popular es imparable, con la fotografía convertida en un producto de uso cotidiano y habitual, en especial con los teléfonos móviles. Según los índices de venta de cámaras de fotos del año 2014, el número de cámaras fotográficas vendidas en todo el mundo había descendido un 30% respecto a años anteriores, mientras que el número de teléfonos móviles aptos para hacer fotografía había aumentado un 118%, a lo que se debe de añadir que según los análisis de mercado esta será la tendencia del futuro. Por esta razón las grandes empresas multinacionales centran todos sus esfuerzos en la tecnología móvil.

Os hemos acompañado este artículo de una selección de cincuenta fotografías variadas, en el que os hemos publicado tanto fotos de compañeros profesionales conocidos ejerciendo su trabajo como personas amateurs o aficionados, con el objetivo de mostrar a todos los niveles una actitud que comprende desde la afición hasta la labor fotoperiodística profesional.

JUMPING

Un clásico de la fotografía divertida es fotografiarse saltando

 

DIVING SUMMER

Saltos en la costa desde rocas, espigones y acantilados

 

LOVE

Personas que se muestran su afecto y cariño con besos

 

SPORTS ON THE BEACH

Un ocio de playas soleadas y turísticas es practicar deporte popular

 

EL PEQUEÑO COMERCIO

Los pequeños y emprendedores comercios dan vida a sus barrios

 

WHAT WE DON'T WANT TO SEE

Reflexionamos sobre la actitud de no mirar lo que no queremos ver

 

HAIRSTYLES

Peinados reales que las personas eligen para su imagen de la vida diaria

 

LIVE MUSIC

La afición y el tiempo libre dedicado a tocar un instrumento musical

 

SLACKLINE

Deporte popular de equilibrio en parques y playas de muchas ciudades

 

READING

Los libros clásicos siguen siendo compañía de muchas personas

 

PHOTO PEOPLE

Imágenes que nos enseñan la realidad de una sociedad

 

PHOTOGRAPHERS

La saturación de imágenes sin sentido devalúa este oficio y arte

 

A PLACE TO SLEEP

Personas durmiendo en la calle se pueden ver por muchas razones

 

COLLSEROLA PARK

Ambiente natural convertido en un lugar habitual para prácticar deporte

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